Dineromon se dedica a recibir solicitudes de crédito en línea y compartirlas con distintas financieras que revisan cada caso según la información del usuario. El proceso se hace por internet y normalmente consiste en completar un formulario para consultar opciones disponibles sin tener que registrarse en varios sitios diferentes. Muchas personas buscan referencias sobre si es legal usar este tipo de servicios y revisan información relacionada con CONDUSEF antes de continuar con la solicitud. A continuación aparecen algunas opiniones y experiencias sobre el servicio.

Terminé pagando bastante más de lo que el simulador inicial me había mostrado, aunque tampoco fue una diferencia escandalosa.
El plazo que me ofrecieron fue más flexible que en otros comparadores que ya había probado antes, pude elegir hasta 12 quincenas en vez de las 6 que me daban en otro lado.
Necesitaba resolver algo con urgencia porque mi mamá se cayó en la cocina un domingo y tuvimos que llevarla directo a un hospital privado porque el del seguro quedaba muy lejos y no había tiempo que perder. Entre el estudio de rayos X, la consulta y los medicamentos que le recetaron ahí mismo, se juntó una cantidad que no traíamos disponible en ese momento, todo el dinero de la quincena ya estaba comprometido en otras cosas. Metí la solicitud desde la sala de espera del hospital mientras esperábamos los resultados, con el celular casi sin batería y los nervios de punta. En menos de una hora ya tenía tres opciones para elegir, tomé la primera que apareció porque ya no quería perder más tiempo comparando, firmé ahí mismo sentada en una silla incómoda del pasillo. El dinero llegó como 40 minutos después y pudimos cubrir todo antes de salir del hospital esa misma tarde, mi mamá ya está bien ahora, fue solo un buen susto.
Llevo usándola desde hace como un año para distintas cosas, siempre chicas, nunca pedí el monto máximo. La primera vez fue para completar el pasaje de un viaje familiar que se armó de repente, la segunda para un imprevisto del coche, y la más reciente ni me acuerdo bien para qué fue exactamente. Cada vez el trámite se siente igual de rápido, lo que cambia es la financiera que me toca, nunca es la misma dos veces seguidas.
No está regulado por CONDUSEF, eso lo vi yo mismo antes de aceptar nada, y aun así decidí seguir porque ya no tenía otra opción a la mano.
Once opciones me mostraron según decía la publicidad, a mí solo me llegaron tres realmente disponibles para mi perfil.
me pidieron subir el mismo documento tres veces porque según la calidad de la foto no era suficiente, la última vez ya ni sabía qué estaba haciendo mal si era exactamente la misma que las anteriores, solo que con mejor luz
Andaba con el agua al cuello porque se me juntaron dos pagos el mismo mes, el de la luz que se me pasó y una multa de tránsito que si no pagaba a tiempo se duplicaba. Entré a Dineromon casi de casualidad, había visto el nombre en un anuncio de Instagram semanas antes y me acordé justo esa noche. Llené los datos rápido, ni tardé diez minutos, y al ratito ya me estaban mostrando como seis o siete opciones distintas de financieras para elegir. Escogí la que menos papeleo pedía porque ya andaba con prisa, firmé desde el celular y para la mañana siguiente el dinero ya estaba en mi cuenta. Alcancé a pagar los dos pendientes ese mismo día, sin recargo en ninguno de los dos, y eso ya me quitó un peso de encima bastante grande.
El chat de soporte contesta con respuestas automáticas que no resuelven nada de lo que uno pregunta realmente.
Pedí 8000 pesos como decía que se podía la primera vez y me aprobaron nomás 3000, ni me avisaron antes por qué bajaron tanto el monto.
Pues sí salen opciones y todo, pero terminé haciendo más pasos de los que esperaba. Entre registros, correos y páginas diferentes ya ni ganas dan de seguir viendo. Al final mejor dejé el trámite así porque se me hizo muy cansado para lo que necesitaba. Igual habrá gente a la que sí le sirva, pero yo no volvería a meterme otra vez en eso.
Lo usé porque no quería estar buscando financieras una por una y al menos me sirvió para revisar varias opciones en el mismo rato. El registro fue sencillo y pude hacer todo desde el celular sin problema. Sí mandan a otros sitios para continuar el trámite, pero eso ya más o menos me lo esperaba. En mi caso no tardé mucho en recibir respuestas y terminé encontrando una opción que sí me funcionó. Tampoco diría que todo fue perfecto porque llegaron varios correos después, aunque nada fuera de lo normal para este tipo de servicios. En general la experiencia fue bastante normal.
El proceso sí funciona, pero honestamente esperaba algo más claro y más rápido. Después de llenar la solicitud terminé entrando a otras páginas y algunas opciones ya tenían condiciones diferentes. También llegaron varios correos casi seguidos y se volvió un poco confuso saber cuál era realmente la opción principal. No fue una mala experiencia totalmente, aunque sí pensé que todo sería más simple desde el inicio.
Desde que entré me dio la impresión de que no estaba muy claro quién llevaba realmente la solicitud. Llenas un formulario y luego empiezan a aparecer otras páginas con condiciones distintas y pasos adicionales. Algunas cosas cambian dependiendo de la financiera que te manda el sistema y eso sí me hizo desconfiar un poco. Tampoco me gustó que pidieran tanta información antes de mostrar algo más concreto. No digo que sea fraude ni nada así, pero honestamente terminé saliéndome porque todo se sentía medio enredado. Hay demasiados movimientos para algo que supuestamente iba a ser directo.
Claro, según esto todo era “rápido” y “simple”. Tan simple que terminé brincando de página en página dejando los mismos datos como cinco veces. Muy práctico también eso de empezar a recibir correos de financieras que ni conozco. Y cuando por fin pensé que ya iba a ver algo claro, salen condiciones distintas y otro registro más. Honestamente parece más una cadena de redirecciones que otra cosa. Perdí bastante rato ahí para acabar igual que como empecé.
Yo pensé que ahí mismo te iban a decir si sí o no y terminé entrando como a cuatro páginas diferentes. Primero parecía fácil, luego otra vez pedir datos, otra vez correo, otra vez teléfono… ya ni entendí quién estaba revisando qué cosa. Encima empezaron a llegar mensajes casi al mismo tiempo y uno hasta me habló cuando ya ni quería seguir con eso. La verdad sí me desesperó porque según era rápido y terminé una hora pegado al celular. Y luego una financiera me mostraba una cosa y otra diferente después, entonces ya no sabes cuál es la buena. Capaz a alguien sí le funciona, pero yo acabé más confundido que al principio. Hasta tuve que revisar bien mis correos porque pensé que había dejado mis datos donde no era.
Llené la solicitud desde el celular y después aparecieron varias opciones de financieras. No recibí dinero directamente ahí, solamente me enviaron a otros sitios para continuar el proceso. También llegaron algunos correos con información de diferentes empresas. El trámite fue completamente en línea.
No entendí para qué piden tantos datos si al final igual te mandan a otras páginas. Según esto era rápido y terminé perdiendo un montón de tiempo entre formularios y correos. Después empezaron las llamadas y mensajes de varias financieras y ya ni sabía de dónde salieron. La neta sí me arrepiento de haber dejado mi información ahí.